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DOS FORMAS DE «VENDER»

DOS FORMAS DE «VENDER»

DOS FORMAS DE «VENDER»

Existen dos formas de «vender» un producto o servicio: asesorando y por uebos (por necesidad). Asesorar no es tan fácil como la gente cree, se piensa que aprenderse el producto y ser simpátic@ con el cliente potencial, lo puede todo. Sin embargo, en el camino que lleva al éxito final, influyen muchas más cosas a las que unas veces no les prestamos atención, otras se hacen por pura inercia y otras ni siquiera se tienen en cuenta…

«…Si no sabes lo que el cliente quiere, nunca le podrás “vender” lo que realmente necesita…»

Hablando de la venta genéricamente, algunas de las cosas a tener en cuenta en este sentido son las siguientes:

Planificación. Saber cuándo, dónde, cómo y a quién vamos a “vender”.

Imagen física. No hace falta ser un dandy para “vender” (eso sí, ayuda) pero lo realmente importante, en el aspecto físico de un asesor, es no llamar la atención en cuanto a aspectos “desagradables”: vestimenta fuera de lugar, higiene o limpieza “escasa”, peinados estridentes…

Conocimiento. Es muy Obvio que el conocimiento del producto es imprescindible.

Comunicación. Ha de ser fluida y clara, hay que saber hablar, pero mucho más, hay que saber escuchar (si no sabes lo que el cliente quiere, nunca le podrás “vender” lo que realmente necesita, eso rebaja las posibilidades).

PNL. La programación Neuro Lingüística o como te expresas, como te muestras, como transmites… es básica en cualquier ámbito de la vida, ya que es tu marca personal.

Responsabilizarse. Este es un detalle muy importante, responsabilizarse, significa no vender el producto de otro (aunque así sea) sino que vendemos “nuestra empresa.”

Siempre hay que tener en cuenta que el trabajo nos durará lo que dure la empresa, si la “vendemos” mal, aceleraremos nuestro propio despido… y nos tocará hacer las maletas.

Exhortar. Únete a mi causa. Lo mejor para un comprador es hablar con un cliente satisfecho. En la medida de lo posible, hay que comportarse como un cliente satisfecho… de tu propia empresa.

Sacrificar. A veces hay que sacrificar información, no por no ser válida o importante, sino por intrascendente para el cliente potencial. A veces hablar demasiado… hace cambiar de opinión al comprador.

En resumen si inspiraras al cliente potencial, si tu autoestima es la conveniente y si consigues una “burbuja de confianza” con tu interlocutor. El éxito está servido.

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